¿Son necesarias las Persianas?

¿Son necesarias las Persianas?

Las persianas en sus diferentes versiones, formas y modelos, se han utilizado en las ventanas durante siglos como un elemento tanto decorativo como protector.

Entre sus muchas ventajas se encuentra la estética, un excelente control de la luz interna, el equilibrio de la cantidad de calor al interior de edificaciones, y su versatilidad.

Pero si hablamos de Passivhaus, ¿son necesarias las persianas? Aquí lo analizaremos.

 

Un poco de su historia

En Europa las persianas se popularizaron en el siglo XVIII, y fue en esa época cuando adquirieron el nombre con el que se conocen hoy día.

Este nombre que significa “habitante de Persia” se debe al origen que tenían en el momento, cuando eran importadas desde lo que hoy conocemos como Irán.

Una vez incorporadas a la cultura y arquitectura occidentales, poco a poco fueron sustituyendo las contraventanas (aunque no totalmente, claro).

Han ido evolucionando en su forma y composición, siendo construidas hoy de diversos materiales como PVC, metal y madera. Entre sus modelos se distinguen las enrollables, las venecianas con sus láminas horizontales que son prácticamente el arquetipo de persiana hoy en día, las romanas y las verticales o replegables. Es común que algunas personas no consideren las enrollables como un tipo de persianas.

Aunque las enrollables son las más comunes, por su consumo de espacio dentro del ancho del muro, constituyen un puente térmico considerable, a tener en cuenta en el cálculo térmico del edificio. 

Por el contrario, aunque las replegables tienen más precio, al necesitar una anchura menor, el puente térmico disminuye mejorando el comportamiento energético del edificio. Es por tanto, que desde la implantanción  del estandar passivhaus, se ha visto un repunte en la utilización de las persianas replegables.

 

Ventajas desde el punto de vista pasivo

Por supuesto lo importante para nosotros es poder establecer si son necesarias las persianas desde un punto de vista Passivhaus. Así que analicemos algunas de sus ventajas:

  • Permiten un excelente control del manejo de la radiación solar en las habitaciones, ya que se pueden apilar o enrollar totalmente, pero también dejarlas total o parcialmente cerradas. De esta manera se puede aprovechar al máximo este recurso luminoso y ahorrar en el consumo de luz artificial.
  • Podemos permitir la transferencia de calor entre el exterior y el interior, que será muy útil para evitar el calor en verano, cuando nos esforzamos en mantener los interiores frescos, y aumentarlo en invierno. Esto impactará en el uso de sistemas de climatización y aire acondicionado.
  • Estéticamente son muy adaptables, por lo que siempre habrá un modelo idóneo para el diseño y decoración de nuestro hogar u oficina.
  • Sus sistemas de ajuste deben ser motorizados, podrán  ser controlados de manera remota, lo que permite automatizar su funcionamiento y que se ajusten a los horarios convenientemente. 

 

La mejor forma de hacer la instalación

Un punto relevante de la instalación es si las persianas deben ir por dentro o por fuera de la edificación. Según diversos estudios se concluye que hay una marcada diferencia en esto.

Por ejemplo, una ventana sin sistemas de persiana puede dejar pasar normalmente el 80% de la luz y la energía solar, con la consiguiente ganancia de calor en el interior. Con un sistema de persianas instalado en su interior, la ganancia de energía se puede reducir hasta un 50%, pero se crea una cámara de aire y calor entre la persiana y el vidrio de la ventana que puede impedir un mayor rendimiento.

Si la persiana es instalada en el exterior de la ventana, quedando la cámara de calor fuera de la habitación, la ganancia de calor debido a la incidencia de la luz del sol, baja hasta ser apenas de un 15%, lo que demuestra que ésta última manera es la más eficiente con mucha diferencia, en cuanto a la protección contra el calor en verano.

 

Consideraciones adicionales a la instalación

Además de todo lo explicado anteriormente, siempre es necesario que la ventana en su conjunto cumpla con todos los requisitos técnicos de la instalación para la zona climática en la que nos encontramos, con vidrios dobles o triples, y con marcos diseñados para minimizar los puentes térmicos y el traspaso de energía.

Así tendremos entonces una muy buena oportunidad de maximizar el funcionamiento de la persiana y de la ventana como un todo.

El sistema de control puede ser instalado de tal manera, que aunque la persiana sea exterior, no sea necesario abrir la ventana para ajustar las tablillas o altura, ya que es claro que dentro del modelo passivhaus esto último podría representar una pérdida importante de energía y una fuente de problemas. Por esto, siempre recomendamos que sean motorizadas.

La Persiana
El usuario puede gestionar la graduación de las persianas mejorando el control de la luz y temperatura interior

Finalmente podemos responder a la pregunta que nos planteamos desde el principio:

¿Son necesarias las persianas?

Y la respuesta es que no son obligatorias, pero son una muy buena alternativa que por todas sus ventajas, no puede dejar de ser considerada.

La estética, la elegancia de sus modelos, su adaptabilidad a diferentes espacios, y las ventajas técnicas en reducción de calor y control de iluminación, hace que se hayan convertido en un elemento vital de un edificio  Passivhaus.

No importa si estás pensando hacer una rehabilitación pasiva o invertir en una casa totalmente nueva, pero que cumpla nuestros estándares. Lo importante es que evalúes todas las alternativas y las persianas serán, seguro, uno de los elementos principales a considerar.

Bueno, espero que te haya gustado y compartas en tus redes este post donde nos preguntamos ¿son necesarias las persianas?

Muchas gracias a todos por seguirnos.

 

consultoría Passivhaus

¿Tienes dudas y no sabes por donde empezar con el proyecto de la Casa de Tus Sueños?

Te ofrezco una sesión estratégica conmigo por videoconferencia, y podrás resolver todas tus dudas, sin ningún compromiso.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.