Hermeticidad

LA HERMETICIDAD mejora la salud de tu edificio

La principal razón para exigir la hermeticidad en los edificios, no tiene nada que ver con la eficiencia energética o la comodidad de los ocupantes. Lograr la hermeticidad es fundamental para la protección de los cerramientos del edificio.

El aire interior es más húmedo que el aire exterior, y en un clima frío, el aire interior se enfría a medida que fluye a través del tejido del edificio. A medida que se enfría, la condensación se producirá en un determinado lugar dentro de la construcción y esto puede dar lugar a graves daños a la estructura del edificio. La hermeticidad al aire y al viento mantiene su edificio sano, evitando el flujo de aire a través del cerramiento. Sólo una brecha de 1 mm en la barrera de aire puede transmitir 360 ml de agua por día en la construcción, y dependiendo del tipo de construcción esas pequeñas brechas pueden encontrarse en techos o paredes.

Esta es la principal razón para exigir hermeticidad en los edificios, sin problemas de humedad, los componentes de construcción puede durar para siempre y es por eso que empresas como ecospai han venido incluyendo productos para mejorar este aspecto.

Pero además, la hermeticidad al aire es relevante para el confort de los ocupantes a través de la eliminación de corrientes de aire frías, pudiendo hacerse de varias maneras. Por ejemplo existen láminas exteriores o interiores, productos a base de polímeros cuya aplicación se hace con brocha o pistola, cintas aislantes de diversos tipos y otros productos específicos para cada necesidad.

Pero para que el edificio sea confortable, saludable y energeticamente eficiente, la hermeticidad siempre debe combinarse con un sistema de ventilación mecánica con recuperación del calor para que, de este modo siempre garanticemos una excepcional calidad del aire de interior. Además, ganas en comodidad, dado que el sistema se encarga de ventilar la casa por ti. 

De hecho, la hermeticidad al aire también puede proporcionar a los ocupantes un sentido de calidad en su experiencia del edificio, en parte debido a la protección contra el ruido que ofrece. Un efecto que se intensifica cuando se combina con ventanas y puertas de altas prestacionaes, como es el caso de las Passivhaus.

Una vez que se alcanzan los niveles de aislamiento térmico máximos, la única manera de mejorar aún más la eficiencia energética de la envolvente térmica, es mejorando la hermeticidad al aire.

En efecto, Los edificios Cero Emisiones, y el estándar Passivhaus incluye dentro de sus exigencias la hermeticidad del aire, a fin de reducir a al máximo la demanda de calefacción,  

En el caso de los edificio Cero Emisones, todavía va más allá, puesto que para ayudar a obtener una compensación de emisiones de CO2, esto es las emisiones que genera el propio uso y mantenimiento, es necesario  incorporar un sistema fotovoltaico, que genera un exceso de energía, que se vuelca a la red, en cantidad suficiente para compensar lo que el edificio toma de la red. El cálculo se realiza en una año natural. Por eso, al final el resultado es un edificio Cero Emisiones.  

Sin embargo, esta no es la razón principal para justificar la necesidad de lograr la hermeticidad al aire en los edificios. El objetivo para la hermeticidad al aire está determinado por el nivel de protección que proporciona a la envolvente del edificio, que se optimiza con una renovación higiénica del aire garantizada, gracias al sistema de ventilación mecánica con recuperador de calor. Con este sistema, se logra recuperar hasta un 85% de del calor existente en el aire viciado que vamos a desechar, e incorporamos al aire limpio que introducimos en el edificio. Esta renovación se realiza de forma constante, y por tanto,  los flujos de aire llegan a ser inapreciables para el usuario, pero, logramos que los paramentos permanecerás secos y protegidos.

Realizar una buena hermeticidad en el edificio, puede abordarse de dos formas: la primera sería situar  la  membrana por la cara exterior del edificio. En esta posición la lámina ayuda de forma fundamental a la protección de las fachadas y cubiertas frente a los agentes externos. En este caso, deben ser resistentes a los elementos y a la luz UV a la que estarán expuestos. Por ejemplo, las láminas Ampatop Aero impermeables, son membranas que pueden utilizarse en muros y tambíen sobre la cubierta. Protegen de la lluvia y también del viento, pero permiten la difusión del calor para mantener el clima interior. Para facilitar su colocación, incorpora líneas de corte y orientación ya impresas. Y la versión plus tiene también bandas adhesivas integradas en ambas caras para una mejor instalación.

Otra opción es realizar la hermeticidad por el interior. Cuando por temas de diseño, es posible realizarlo por el interior, esta opción es la más recomendada por economía, y por que está más protegida.

Si hablamos de mitigar el riesgo y cumplir especificaciones del estándar hay ejemplos de materiales que incluyen protección ignífuga, como algunas de las láminas de la serie Sisalex que incluso son resistentes al paso de radiación electromagnética. En los interiores se pueden utilizar estas láminas o las de la serie Ampatex, existiendo en cada caso productos adaptados para su uso en techos, muros o piso. Dependiendo de la lámina, son aptas además para su uso con insuflado de celulosa.

Funcionan muy buen las cintas, tacos y colas de la serie Ampacoll que permiten hacer un sellado totalmente hermético con el que las viviendas quedarán en óptimas condiciones. Si nada de lo anterior se adapta a una necesidad específica, aún se puede recurrir a las llamadas láminas líquidas de la serie Soudatight que se aplican con cepillo y cubren esos puntos difíciles, logrando un resultado ideal.

Es imprescidible, en todo caso, realizar el test Blower Door, para su verificación.  Sobre todo si pretendemos obtener el certificado de “Casa Pasiva” emitido por el Passivhaus Institute, pero,  estos productos, seguro que se logrará pasar sin problemas, el test de Hermeticidad, que, debe llevarse a cabo tan cerca de la finalización de la obra, como sea posible.

Sin embargo, es muy recomendable, realizar un test  previo  para comprobar, que la ejecución de la hermeticidad es correcta, cuando aún está expuesta. De este modo, es posible llevar a cabo las reparaciones necesarias, si estas fueran necesarias, sin ningún gasto excesivo, con los productos y opciones que hemos comentado en este post.

Es imprescidible, en todo caso, realizar el test Blower Door, para su verificación.  Sobre todo si pretendemos obtener el certificado de “Casa Pasiva” emitido por el Passivhaus Institute.

Las pruebas de hermeticiadad al aire siguen un protocolo diferente para los proyectos Passivhaus y Enerphit. Pero empezarán a ser obligatorias, a la entrada en vigor el nuevo Código Técnico de la Edificación 2020.  Por lo que tecnicos y profesionales de la construcción tenemos que empezar a familiarizarnos con estos conceptos y nuevos materiales.

 

¿Quieres saber más sobre el Passivhaus?

Sabría que, una vez hayas leído un poco sobre el Passivhaus, querías leer más por eso he escrito este ebook  con todo mi cariño para ti.  Para que sepas de verdad, lo que entraña el Passivhaus bien hecho, y no te pierdas la oportunidad de tener información seria  de la mano de una Certificated Passivahaus Designer, como yo.

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